31 December, 2007

Buen Blogrollito-Feliz 2008

Mi vecino se ha ido de vacaciones (creo) y ha apagado el router. Tengo que averiguar quien es para pedirle por favor que no me deje colgada sin avisar. A todo esto, la K me hizo el gran favor de mordisquear el cable, es el único cable que ha mordido, ni de cachorro, así que tengo que pensar que lo ha hecho con intención de sabotear mis blogratitos o la posibilidad de trabajar desde casa en vacaciones. Con la mala leche del jueves y el viernes, supongo que debe haber sido su forma de decirme que pase de todo. Además hoy voy a hacer lo posible (beber todo lo que pueda) de forma que la resaca me dure hasta el 7 de enero y no pueda ir a trabajar.

Me sabe muy mal por que ni puedo leer ni comentar la mayoría de los posts. Para escribir algo utilizo el Windows Live Writter y mientras lo carga al blog puedo hacer una tortilla de patatas, darme un ducha, ponerme una mascarilla en el pelo y hacerme la manicura francesa. En fin, excepto darme una ducha todo eso no lo haría si tuviera ADSL , que os leería y os felicitaría de uno en uno.

En el inevitable balance del 2007, que me da un saldo tan negativo que he estado al borde de la quiebra en muchos aspectos, los blogs han tapado muchos malos ratos y han dado salida a otros. Algunos de vuestros comentarios me han subido la autoestima,que algunos días andaba tan por los suelos que me costaba andar sin pisarla o tropezarme con ella. (Algún día he llegado a atarla y sacarla a pasear con la K, una en cada mano, para ver si ventilandola se le iba el olor a rancio). Otras veces me habeís hecho sonreir o reírme aquí sentada frente al teclado mientras la perra me miraba preguntándose si había alguna ONG protectora de animales con amos locos.  Alguno de vuestros posts han pasado a mi memoria como algunas películas, libros o canciones. También he visto como algunos tenías subidas y bajadas de ánimo, como evolucionaba cada blog y la verdad, es que me he acostumbrado a vosotros.

Os deseo lo mejor a tod@s.

Feliç 2008

 

28 December, 2007

Lástima que hoy no sea San Martín

Día raro. Día malo. Día de los Inocentes.

Estoy de vacaciones pero estoy trabajando en casa (por mucho curro/iniciativa propia/responsabilidad) y encima he tenido la gran suerte de tener dos peleas telefónicas con el imbécil pelota rastrero de mi jefe, y su jefe, el italiano con pinta de Muñeco Diabólico, del que hablo poco pero que también es malo malo ( malo de inútil y malo de maldad).  No es casualidad que los dos sean así, ni es una paranoia mía. A Muñeco Diabólico le va bien tener al Gran Lerdo como mano derecha y al revés, así nadie sabe cuál de los dos es el malo de la película y ellos mientras a vivir (y dar por culo).  Me jode que se hayan convertido en protagonistas de tantos posts, pero es lo que hay.

Algunos podréis pensar que yo también pongo algo de mi parte, y es cierto, a estas alturas y con esta gente ya tengo claro que no puedo esperar una actitud normal suya y solo ver el nombre de uno de ellos en la pantallita del móvil me hace apretar los dientes. Estoy a dos rebotes más de colgar un par de fotos suyas. He perdido el sentido de la mesura y la moderación en el trabajo. Si hay que gritar se grita y si hay que dar portazo se da.

Llevo años trabajando y por supuesto he tenido problemas y momentos de estrés, como todo el mundo, pero nunca había llegado a este nivel de enfrentamiento. El problema es que soy la única que se lo que hago, que trabajo, que mantengo una relación cordial y correcta con mi cliente, que resulta que es el más importante y del que dependemos. Creo que no me soportan por que no soy la típica pelota babosa  ni una trepa que tenga ganas de figurar y sin embargo los tengo cogidos por los huevos: tengo el botón rojo en mi mesa. Y no es que yo sea una crack, es que la dirección es un auténtico catacrack.  Me gustaría poder explicar como llegaron a sus despachos,que tiene tela marinera la historia, pero eso sería demasíado comprometido. No obstante tengo unas cuantas notas de lo que algún día podría ser un libro. Ciencia Ficción.

Si tenemos en cuenta que a los jefes se les supone que: son muy buenos haciendo algo (como trabajar), o, son muy buenos dirigiendo y motivando a un equipo y ese es su trabajo en si, o no son demasiado buenos en su trabajo en si pero saber hacer funcionar un equipo, etc. Resulta que me he encontrado con dos personajes que son unos lerdos inútiles haciendo su trabajo, que son unos escaqueados y que no tienen ni puta idea de que es un equipo. Son los típicos que creen que el gasto de móvil es directamente proporcional a su sueldo, y por tanto, estos dos, que cobran pasta larga, creen que trabajar es hablar por el móvil, desviando la conversación de los temas a tratar, y si se ven acorralados por una pregunta directa tipo ¿qué hacemos? o una de respuesta clara: si o no por poner un ejemplo, te piden que les pases un mail que no contestaran nunca. Tambien suele gustarles llamar cuando hace 1 minuto que acaban de salir y el tema no es urgente, "echar la meadita", se llama eso creo, o utilizar voz de "lo tengo todo controlado, nena" cuando están delante de alguien.

Así que esta mañana he bajado a tomar un café. Eran las 9, y cuando he vuelto a casa, a las 10 he visto como 10 llamadas perdidas en el móvil del curro y al minuto he visto que llamaban otra vez . Coño que estoy de vacaciones. Pues he sacado a la perra, que hasta recoger una caca es más agradecido que hablar con cualquiera de ellos dos,  y cuando he vuelto he llamado a uno primero y después al otro. Me han montado unos pollos que pa que. Vaya al parecer hasta se han planteado despedirme por no contestar al móvil. ¿Coño estoy de vacaciones o no? Lo lógico hubiera sido estar durmiendo. Lástima que les he llamado y he entrado en la absurda rueda sino igual me despedían. Tengo la suerte de encontrar buen@s abogad@s entre mis buen@s amig@s y algun@ que estaría encantado de llevar un caso de despido por no "responder al móvil durante las vacaciones".

Total no sabían ni de que querían hablar, supongo que se han metido en una de esas espirales de "yo soy el jefe y tengo que mandar lo que sea aunque no tenga ni puta idea de que estoy diciendo", supongo que se han calentado el uno al otro de que "esta es una rebelde hay que bajarle los humos" (que el cheque-soborno no ha funcionado) o alguna cosa así, que es lo que les mola y les hace sentirse realizados.

Y la pena  es que, aunque voy mirando curros , yo no quiero cambiar, me gusta mi curro y, además, no puedo evitarlo, me gustaría estar ahí para San Martín, que tarde o temprano tiene que llegar. Así yo tendría un final para mi libro  y mi trabajo con un buen jefe sería la gloria. Un aumento de sueldo no vendría mal mientras no llegan royalties, pero vamos por partes.

PS1: Que poco me gustan estos posts vomitados tan largos pero es que tengo una acidez...

PS2: A los Reyes Magos se les puede pedir que en lugar de traer algo se lo lleven y lo abandonen por el desierto?

24 December, 2007

Navidad 6- Últimos preparativos

A todos,

 

Feliz Navidad

(fum fum fum)

 

 

 

y a los que  lo puedan necesitar,

 

Ánimo!

(om om om ommmm)

 

23 December, 2007

Navidad 5 - concentración

Llevo días erre que erre con la Navidad. Lo siento. Me desespera y no se bien por que. No fue siempre así pero de unos años aquí, realmente me trastorna. No obstante, entendiendo como Navidad el periodo comprendido entre la cena de empresa y la comida del día de Reyes hay algunos momentos que hacen que unas lágrimillas se asomen a mis ojos. Algún año puede ser que hasta llore de emoción, pero eso suele ser por coyuntura hormonal.

Estos son para mi los momentos en que se refugia el poco espíritu navideño que conservo:

-en recibir por correo una felicitación hecha y escrita a mano y no un sms reenviado (pasalo)

-en ver a los afortunados por la lotería de Navidad, en ayunas, con el rostro desencajado y cantando el Feliz Navidad, botella de Freixenet, en mano en el telediario.

-en el desparrame de cajas de juguetes y papel de regalo en los contenedores el día de Navidad y el día de Reyes.

-en comprobar que una noticia impactante no era más que una inocentada.

-en adivinar el primer anuncio del Año.

-en el concierto de Año Nuevo, más por los recuerdos que por los valses y los vips haciendo palmas.

-en ver como un globo se escapa de la mano de un niño y se eleva hasta el cielo por encima de la cabalgata de Reyes.

-en los presentadores del Telediario confirmando de la llegada a la ciudad de Sus Majestades de Oriente

-en los niños viendo pasar la Cabalgata de Reyes con la boca abierta.

-en dejar un juguete para un niño que no conozco en los stands de "Cap nen sense joguina". la Fira de la Gran Via e imaginar que le hace feliz.

-en comprobar que no he sido buena y no me han dejado ni carbón

Esta foto tan bonita es de Juan Luis, http://www.caranord.net/

22 December, 2007

Navidad 4-A Paloseco-No es cuento.

NO RECOMENDADO PARA ESPÍRITUS NAVIDEÑOS FRÁGILES. ...NI OTROS ESPIRITUS.

El año pasado trate de comprar en algún sitio un bote tamaño familiar de Esprit de Noel para rociarme toda yo en él antes de llegar a las entrañables Navidades. No lo encontré. Este año he estado buscando por ahí Licor de Noel para emborracharme con él, pero lo más parecido es el Jul Glögg, un vino que se toma calienta con pasas y piñones en Suecia y otros paises nórdicos, el problema es que no tiene los grados suficientes para arrastrarme a cantar la Marimorena, botella de Anís el Mono cuchara en mano. Así que me he resignado a otra Navidad a Paloseco.

Sin embargo, ayer me di cuenta de que este año la lotería no se ha cruzado por mi camino, ni en el trabajo, ni en las tiendas, ni en la calle...he visitado media docena de ciudades distintas de la mía y no he visto ninguna administración de lotería. Está bien, descartando la opción "afortunada en el juego" cabe la posibilidad de que mi dosis de fortuna, que en algún sitio debo de tenerla ahorrada, se concentre en el amor (o similar).

Este año tampoco no me han dado lote (aunque nunca se descarta la posibilidad de dárselo con alguien interesante, claro), así que en lugar del atracón de chocolate y bombones y las botellas de vino guardadas para las cenas que nunca hago, tengo el chismito electrónico nuevo para escuchar música.

Este año no ha habido amigo invisible en el curro, pero en un momento de crisis compré unos bolis con plumitas cascabeles y espejitos de a euro, que sabía que a las niñas de la ofi les gustarían mucho, para hacer un amigo invisible espontáneo y anónimo. Pero a la perra parece que también le ha hecho ilusión y ahora tengo 6 bolis decapitados con plumas peladas y cascabeles abollados y espejos rascados.

Este año no he puesto árbol de Navidad. Tengo los adornos y las lucecitas preparadas y un par de veces he pensado en aparcar cerca de la tienda, un día llegué a parar y hasta entré en la tienda, pero, no se por qué, compré un cactus. Igual es por que me sabe mal desterrar al único ficus agradecido que he tenido o por la perra, que está tan destructiva que LadyStress le ha recetado un tratamiento de flores de Bach incompatible con una abeto lleno de bolas.

Este año en la pelu me han hecho el típico regalito, pero esta vez no era un osito con gorro de Papa Noel, era una cosa para el incienso decorado con un Buda con cara de mala leche de lo menos navideño, y además estaba roto así que lo he podido tirar directamente sin tener que tenerlo un par de meses (o años) en el cajón de recuerdos de bodas, bautizos y comuniones, llaveros de talleres mecánicos, etc.

Así que de momento este año es la Navidad la que me esquiva a mí. Solo me ha acorralado en dos sitiuaciones: en un Puente Aéreo que se retrasó tres cuartos de hora en despegar y la compañía aérea nos compensó con una dosis de villancicos. El problema es que cada vez que el Capi, hablaba por el micrófono para avisar de un nuevo retaso de 10 minutos, la cinta (que para mi que era un cassete de aquelllos qu evendían en las áreas de autopista) volvía al principio, Escuché tres veces el Arre Borriquito cantado por los Niños de San Idelfonso, como mínimo, que cantan muy bien el gordo, pero ya esta, tres veces el Santa Claus is coming y ninguna de ellas se oyó al coro de Bussiness de detrá de la cortina unirse a la canción, así que descarté que estuvieran rodando la felicitación de Navidad del Puente Aéreo, y tres veces el Fum Fum Fum, que lo siento, pero me gusta más en catalán.

El segundo encontronazo con la Navidad, mucho más crítico, que si resisto retrasos y turbulencias en vuelos, también puedo aguantar los villancicos, el brindis merry Xmas & Happy NewYear de la ofi con la mesa llena de curro y responder a la falsa felicitación de mi jefe con una sonrisa mecánica y dos besos(me ha salido un herpes en el labio) tratando de apartar el "anda y que te jodan" y es que me da miedo que se me aparezca el ángel del espíritu Navideño (o cualquier Freud aficionado) y me llame rancia.

Por los demás, solo en guardia para no contribuir a generar nuevas tradiciones. Y es que en Navidad, si un año alguien se tira un pedo, eso se convierte en el pedo de Navidad de Fulanito y todo el mundo espera que Fulanito se tire un pedo para aplaudir sonrientes y agradecidos de que Fulanito cada año por Navidad se tire un entrañable pedo. Y es que al final, entrañable viene de entrañas, como los pedos.

18 December, 2007

REYES MAGOS 1

Esta semana no he estado muy atinada con mi plan de vuelo. No calculé la cantidad de trabajo real que tenía y con el ansía de escaquearme de la comida de Navidad planeé varios viajes de un día. Entre eso y que la semana pasada me tocó irme 3 días a Italia, me tendré que traer trabajo a casa para las vacaciones. Y es que soy novata en esto del escaqueo y todavía no me acabo de organizar. Ando dándole vueltas al tema a ver si eso lo puedo utilizar para evitar algún compromiso incómodo. Total, mañana madrugón, mañana en Madrid y vuelta a BCN a tiempo para la comida. Tengo todos los números para tener un ligero retraso que no me permita escaquearme pero si que me "reserven" el mejor sitio. Entre el lerdo y el otro. Del otro hablo poco, pero tela telita tambien, solo así se explica que el Lerdo siga por ahí con la estrella de sheriff. Y el jueves que pensaba pasarme la mañana paseando por Palma, pues parece que va hacer un frío del carajo.

Esta semana, ya sin cuentos, todo el mundo va loco y acelerado, dicen que por las Navidades, a mi me estresa un poco la paga extra, de lo que tarda en llegar y lo rápido que desaparece. Y se ve que para estres navideño el de los profes, imaginate si la oficina se altera con las discusiones de si este año el lote lleva jamón o no, pués imagina una clase de 30 niños ávidos de regalos.

En el pipican, que parece mentira el ambientillo que hay, (pero que es mentira eso de que con perro se liga más) me he encontrado a una amiguita de EGB, que es una muy buena ilustradora pero que desde que es freelance va muy apurada y da clases en un cole. Yo la conozco desde los 3 años con la batita de rayas y era una gamberra, así que me cuesta verla de profe. Pues resulta que a la Carol, que se llama así, otra niña, la Berta, le chivó quien eran los Reyes cuando tenía 5 o 6 años y todavía le guarda rencor. Y ahora resulta que el hijo de la Berta, que tiene 5 o 6 años, va a la clase de la Carol y mientras su perro cagaba (es lo que tienen los pipicanes) la Carol me decía:

Sabes Esadelblog?, es que a mi la Berta me hizo mucho daño, me hundió. Dejé de ser una niña a los 5 años...Y ahora que se acercan estas fechas, pues no puedo evitar acordarme. Exactamente me dijo "que tonta eres pero si los niños son los XXXXXX", se giró y se alejó altivamente y todavía me dan ganas de llorar, ¡qué mal lo pasé! ¡Era tan claro que lo que me decía era verdad! Tenía toda la lógica del mundo. De hecho nunca había acabado de creerme que esa llave gigante abriera la puerta de mi casa pero...¿y si ahora que ya lo sabía, los reyes pasaban de mi? Fueron las peores Navidades de mi vida.

Y ahora estoy en clase y me viene el niño "seño, ¿sabes que los Reyes me van a traer muchas cosas por que he sido muy bueno? Y yo me lo miro y siento unas ganas incontrolables de decirle "pero que tonto eres pero si los Reyes son los XXXXXX", pero es que me da pena que es muy buen nene...de verdad que es un solete, pero cuando me acuerdo de su madre brrrrrr."

A mi no se me chivó nadie, lo dije yo rebotada un día que me amenazaban con el resabido "pues si no te portas bien, no te traeran nada..." y yo respondí en plan listilla repelente "pués me da igual por que se quien soi...s... nn..."

Y aquel día aprendí a morderme la lengua. Luego ya se me olvidó pero sigo siendo muy repelente y poco listilla.

15 December, 2007

Valencia - (Laura y Julio. Juan José Millas)

He tenido la gran suerte de que el Lerdo de mi jefe crea que a mi no me gusta viajar, que prefiero quedarme calentita en el despacho, y claro, pue´s el tio empeñado en que viaje. Jua Jua. Me parto.. Lo mío suelen ser viajes de un día a alguna provincia española en la que lo único que tengo que hacer es visitar unos grandes almacenes y darle bola a algún jefecillo de bigote prepotente de por allí, como mucho puedo tardar una horita. El resto del día, si no voy en coche: comer y pasear hasta que es la hora de coger el tren o el avión. Yo hago mucho drama, "jo que palo, otro avión que se retrasa" "jo, tanto rato de tren acabo con la espalda destrozada", " a mi es que no me gusta conducir..." y el responde "pues tu verás pero tienes que viajar más". Si es que es imbécil el pobre, lástima que a veces puede más el asco que le tengo y tenemos unas enganchadas  tremendas, si consiguiera mantener la sangre fría con semejante imbécil sería la Reina del Mambo.

La semana pasada, aburrida de mails y de teléfono y de estadísticas y de informes,  una vez vi que los trenes circulaban con normalidad, fuí a su despacho con cara de circunstancias: "tengo que ir a Valencia que me da está descontrolado". "Pues no se que esperas" (con tono de amenaza). Y bajé (tralarí tralará) a la estación a comprarme unos billetes para el Euromed.

Estuve en Valencia de pequeña pero solo recuerdo que al principio me gustó que vistieran de fallera, pero cuando empecé a escuchar tracas me moría de miedo. Aún no he superado el miedo a los petardos.

Lo primero que hice fue buscar la oficina de turismo (si, claro, para pedir  un mapa y ver donde tenía la reunión) y me atendió una chica tremendamente amable que me recomendó un paseo de un par de horitas incluyendo varias opciones para comer. Me pareció una ciudad muy amable con un centro histórico muy manejable. Era un día con una luz y una temperatura idóneas para pasear y entretenerte con esas cosas que ignorarías en tu ciudad. Lástima de la improvisación por que hubiera podido ir a ver la exposición de Sorolla, ("creo que tendré que volver en Enero por que hay que hacer un seguimiento especial"). ¡Qué estrés!

miracle del mocadoret

bicicleta abrigaeta

jaume I Ilustrado

Antes de coger el tren de vuelta, que ya era de noche y lo único que se ve por las ventanas del tren es tu propio reflejo, me compre el "Laura y Julio" de Juan José Millás, y me lo leí de tirón en las tres horas (SIN RETRASO!!) que dura el trayecto. Es una novelita corta o un cuento largo, 190 páginas de letra grandota con el inconfundible estilo de Millás. ¡Cómo me gusta este hombre! Leo sus artículos en el País y lo escuchaba los viernes por la radio con Gemma Nierga cuando hacían el concurso de cuentitos, que es el único programa de radio que he escuchado con regularidad. Me encantó el "No mires debajo de la cama" y me han dado ganas de volverlo a leer. Aparte de la terrible imaginación que tiene este hombre me gusta su estilo directo, ameno y fácil de leer. Utiliza exactamente el tono, correcto y sin pretensiones, que espero en un cuento y que me gustaría saber utilizar si yo fuera escritora. "Laura y Julio" es la extraña historia de una pareja y su vecino, aparentemente perfecto. Pero tengo que admitir que del libro, lo que más me ha gustado son los cuentos de sombras que el prota. cuenta a una niña. Para hacer boca el principio de uno:

"-Érase una vez un país en el que había menos sombras que personas."

 

 

14 December, 2007

NAVIDAD 3

Estaba cansado y decidió no ir a trabajar. Andaba sin fijarse en nada de lo que pasaba a su alrededor, como si estuviera rodeado por un manto de niebla.. Los que se cruzaban con él miraban sorprendidos las luces enrolladas en su muñeca a modo de pulsera. (Que raro que no lleve una bolsa). Algunos se fijaban en su cara, ojeroso, pálido y con la mirada perdida, parecía un loco callejero de los habituales en el centro de cualquier ciudad. Hubiera preferido coger un taxi pero no llevaba dinero suficiente y no le apetecía entrar a un cajero, así que cogió el metro. El vagón iba lleno de como todas las mañanas en que la gente tiene que ir a trabajar o a estudiar. El sintió que iba en dirección contraria, ellos iban y el volvía. En cada parada subía y bajaba gente pero parecía que nadie se moviera, que los pasajeros fueran siempre los mismos.

Justo antes de salir del túnel al andén de la estación en que tenía que bajarse, el tren se detuvo. El vagón a coro emitió un chasquido con la lengua, miró el reloj y hizo un gesto de impaciencia. Un par de minutos después el vagón quedó sumido en una oscuridad total. Los pasajeros aferraros sus bolsos, sus mochilas o se llevaron la mano al bolsillo trasero para asegurar que su cartera seguía allí y se quedaros muy quietos, por miedo a tocar algo que no debían, y muy callados, por que no sabían si nadie les escuchaba.

El silencio y la oscuridad lo sacaron de su ensimismamiento. Nadie pudo ver como arqueaba las cejas. Sin duda estaba atrapado en un bucle que lo llevaba de una nada blanca a una nada negra. Se había salido de su realidad. El un hombre práctico, amante de la técnica y de las cosas claras había entrado en una dimensión irreal. O surreal.

Al fondo del vagón se formó un revuelo. Nadie sabía que pasaba. La gente se asustó y empezó a gritar. Docenas de “ ¿qué pasa?” asustados atravesaron el vagón. Alguien dijo, “tranquilos, una chica se ha desmayado” “será un ataque de ansiedad”. Alguien por fin rompió el hielo y lanzó un grito desesperado “qué abran la puerta, me ahogo”. El vagón se agitó. La gente picaba en las ventanas. Trataron de forzar las puertas, no pudieron abrirlas. Unos minutos más tarde se encendieron unas tenues luces de emergencia. Justo en ese momento una rata pasó frente a la ventana por unos cables que avanzaban por la pared. Una mujer grito espantada por el brillo de los ojos de la rata. El vagón enteró gritó asustado sin saber que pasaba.

Él, mantenía la calma. Repasó el paseo de la noche anterior y su sueño bajo las luces, que todavía llevaba enrolladas en la muñeca. No trató de entender nada, pero por la cabeza se le pasaron unos cuantos guiones para una película mala de Navidad. Mientras el vagón se caldeaba. La gente se había puesto nerviosa. Las luces de emergencia alumbraban lo suficiente para ver caras aterrorizadas. Los ataques de ansiedad o de pánico, los desmayos y las taquicardias se desplazaban por el vagón como los virus de la gripe.

Sin ser consciente de que lo hacía, él se desasió del poste al que se agarraba desde que subió al vagón. Pidió a una señora que estaba sentada que se levantara. Ella entre asustada y aliviada porque alguien tomara la iniciativa, lo hizo sin rechistar. Él le entregó un cabo de la guirnalda y le pidió que se alejara todo lo que pudiera. La mujer no abrió la boca. Él se subió al asiento y de puntillas sacó la pantalla del piloto de emergencia, sacó la lámpara y como en una película de aventuras trajino con los cables hasta que las lucecitas azules empezaron a parpadear.

El vagón lanzó un ohhhh a coro y de repente todo el mundo se puso a aplaudir. Una madre le dijo a un niño asustado. “¿ves cómo no pasa nada? ¡si es navidad!”.

Y el niño, adoctrinado en el cole y en las sobremesas de Antena 3, se puso a cantar un villancico con una voz muy fina. Poco a poco el resto del vagón se unió a la canción con una sonrisa y la piel de gallina.

El se quedó de pie en el asiento mirando la escena incrédulo, sin entender nada, mientras por la cabeza se le pasaba la última estupidez navideña con villancico y lucecitas que había recibido por mail.

09 December, 2007

HAPPY HOUR EN LOURDES

Ayer oí que el Pata Benedicto Nosecuantos, además de los habituales milagritos, promete indulgencias a los peregrinos que acudan al Santuario de Lourdes con motivo del Año Santo.
Las indulgencias son reducciones en la estancia en el Purgatorio. Supongo que el descuento irá relacionado con la duración de la estancia y/o el gasto en souvenirs diversos.
Repasando la lista de  los pecados capitales, es fácil ver que la mayoría de ellos se dan en la vida diaria: la lujuría, la ira, la codicia, la gula, la avaricia, la pereza y la soberbia.  Y muchos de nosotros esperamos seguir pecando, si cabe, incluso con mayor frecuencia.
Mis pecados favoritos son la lujuria, la pereza y la gula y procuro cometerlos a diario aunque tengo que admitir de que nunca soy lo suficientemente lasciva (no por falta de interés), ni perezosa, por que mi cuota de codicía tambien está ahí y me obliga ir a trabajar, y por supuesto, no puedo darme todo los atracones de chocolate ni emborracharme todas las veces que lo haría, y ahí entra mi dosis de vanidez, que el chocolate engorda y la resaca deja muy mala cara.
Pero visto que la Iglesia, siguiendo el ejemplo de la Semana Fantástica del Corte Inglés, aplica tácticas de Trade Marketing para atraer a sus clientes (aunque pensándolo bien, fue el Corte Inglés el que imitó a la iglesia, ya que bulas e indulgencias son anteriores a los corticoles), he dado un vistazo a la Wiki, para ver si la amenaza del purgatorio compensa una escapadita de fin de semana.
Pues bien, he encontrado el testimonio de un tal Dante, que estuvo en el infierno y el purgatorio. El purgatorio no es definitivo, solo estas ahí hasta que pagas (amortizas) tus pecados, pero después vas al cielo, y por eso es importante estar atento a las ofertas de Ratzi, yo creo que hasta más que a los Planes de Pensiones de la Caixa.
Al parecer, me pueden condenar a caminar entre llamas hasta que desaparezcan de mi los pensamientos lujuriosos, por gula, la condena es a pasar hambre bajo 2 árboles cuyos frutos no puedo coger, y por perezosa ...bueno es que ya me ha dado palo buscarlo, pero ojo, que la pereza se convierte en pecado mortal si descuidas tus obligaciones morales y eso te lleva de camino al infierno. Y ahí no hay indulgencias que valgan.
Así que no me voy a dejar llevar por la pereza y voy a hacer una escapadita a Lourdes, y así aprovecho y paso por Andorra que también hacen descuentos en Navidad.
Y a la vuelta, cuando me haya documentado algo mejor,  voy a montar  viajes organizados eSaDeLbLoG ViaJeS En CÍrCuLo.
He puesto una encuesta en la barra de la derecha  para ver que pecados os parecen más interesantes, por que así podré escoger las pelis del autocar de acuerdo con nuestros clientes. Como estaría bien organizar grupos homogeneos (nichos de mercado), agradeceré vuestras vivencias personales con los 7 pecados.
Abstenerse excomulgados y apóstatas.

05 December, 2007

NAVIDAD 2

Era una noche fría, pero arropado por las lucecitas azules ni siquiera se dió cuenta. Aún con la cabeza entre las manos se quedó dormido. Tuvo un sueño extraño. Todo era blanco, como se supone que deben ser las Navidades. El no se reconoció en el sueño, apenas un niño flaco con una mirada curiosa bajo un flequillo despeinado.

El niño del sueño andaba en ese mundo blanco en el que no había nada más que el color blanco y él. Andaba y andaba. Si hubiera sido un adulto se hubiera cansado y se hubiera preocupado, entre todo ese blanco no había ninguna referencia que le confirmara que sus pasos eran reales. No se acercaba a nada y no dejaba nada atrás. Pero al niño del sueño todo eso le daba igual y no estaba cansado todavía.. El niño solo miraba atrás de vez en cuando porque todo era tan blanco que le daba miedo manchar algo y que le riñeran.

El niño no llevaba reloj, porque todavía era un niño y no le preocupaba saber cuanto rato llevaba andando, así que de nada servía tratar de soñar que miraba la hora, pero en un momento, que más da cuál, si fue ese en que el soñador de la plaza se pasaba la mano por la nunca, o ese en que se fundió una bombillita azul con un chispazo amarrillo, el niño encontró un cabo suelto. Lo cogió y estiró. Era una guirnalda de lucecitas azules. No se preguntó que hacían allí. Solo estiró. Pesaba. El cable debía estar enredado en un trozo de blanco pensó. Y estiró más fuerte, lo suficiente como para soltar el cable de donde estuviera atrapado. Lo sostuvo en sus manos. Las lucecitas parpadeaban levemente.

Eran lo único que tenía y como era un niño se puso a jugar con ellas. Corrió llevándolas como si fueran una cometa. Corrió tan rápido como pudo y las luces se elevaron. Debió correr en círculos por que las lucecitas formaron una espiral encima de él. Siguió corriendo, más y más deprisa y las lucecitas se elevaron tanto que las tuvo que soltar para no salir volando con ellas. Pronto desaparecieron de su vista.

Al niño le dio miedo que alguien le riñera por haber perdido las luces, así que se metió las manos en los bolsillos y se alejo silbando, por donde había venido o no, no lo sabía, pero es que allí no había caminos.

El del banco despertó. Amanecía y una niebla mañanera lo envolvía. Las luces estaban apagadas. Trató de moverse bajo ellas. Buscó un cabo suelto y lo encontró. Empezó a tirar de él deshaciendo la maraña de cables y bombillas bajo la que había dormido. Se enrolló la guirnalda de luces en el brazo y salió con él por la única salida que tenía la plaza. No estaba seguro de haber llegado por ese camino, pero daba igual, era la única salida. Se sorprendió al oírse silvar.

03 December, 2007

SESION DE TARDE

01 December, 2007

NAVIDAD 1

Aquella mañana, al pasar la página en la agenda se sintió libre. Había llegado Diciembre y había conseguido evitar todas las trampas. No participaba en ningún amigo invisible, no había comprado ningún décimo de lotería, no había escuchado ningún villancico, no había visto ninguna película mala de protagonista que no cree en Santa Claus, no tenía prevista ninguna cena de navidad con amigos, compañeros de trabajo o ex-compañeros de estudios, no había participado en ninguna conversación acerca de la logística y los menús de las cenas y las comidas familiares... Y no echaba a faltar nada de eso.

Envalentonado se decidió a salir a dar un paseo. Afortunadamente pocas calles estaban adornadas ya que los comerciantes y el Ayuntamiento no se habían puesto de acuerdo con quien pagaba los gastos. Era una tarde agradable para pasear, la crisis económica y un partido de fútbol que no le interesaba, mantenía a la gente lejos de las tiendas y no había aglomeraciones en el centro. Deambuló por las calles durante horas, alejándose de las calles anchas y buscando las callecitas estrechas con olor a orín fermentado y a humedad.

Sin saber como, su mente le jugó una mala pasada teniendo como cómplice a sus inquietas piernas. A la par que se adentraba en el laberinto de calles estrechas, sus pensamiento rebuscó en su memoria tratando de buscar el momento en que la Navidad comenzó a coger aquel sabor rancio que crecía con los años. Pronto se vio enredado en un mar de recuerdos que mezclaban su infancia, su adolescencia y su madurez. Un torbellino de luces de Navidad, de Villancicos desafinados, de figuras de barro, de discusiones a gritos, de buenos deseos, de nacimientos y de muertes, de regalos y de acusaciones.

Ya no paseaba, trataba de encontrar el camino de regreso. El orden de las calles anchas y los semáforos. Pero no encontraba la salida de aquel barrio desconocido. Su paso se apresuró, pero cuanto más rápido andaba más parecía alejarse de cualquier parte. Las calles mentían constantemente y aún tomando direcciones distintas todas iban a parar al mismo sitio.

Finalmente optó por el callejón estrecho que había estado evitando todo el rato. Los edificios de uno y otro lado se acercaban tanto que podía tocar ambas paredes estirando los brazos. Quizá la luz del día con algún rayo de sol entrando perpendicularmente y la ropa tendida de balcón a balcón justificaban una mención en alguna guía de viajes, quizá hasta una foto. Pero a esa hora, esa noche, solo producía una inquietud cercana al miedo.

Trató de visualizar el mapa de la ciudad, si estaba en la zona en la que creía estar, ninguna calle podía ser tan larga. Llevaría unos 10 minutos andando por ese callejón con alma de túnel del tiempo, cuando a su derecha vió que salía un pasaje más estrecho y oscuro aún. Lo cogió. Este era corto. Apenas un minuto y giraba a la derecha para desembocar en una plaza. Pequeña y desierta como todo a su alrededor, pero allí, de lado a lado de la plaza habían tendido una red de luces azules. Alguien había decidido llevar un poco de Navidad a aquél lugar extraño. En el centro habían dos bancos. Se sentó. Llevaba varias horas andando a buen ritmo y estaba cansado.

Se sintió ridículo por sentir miedo a su edad, miserable por tratar de huir de la Navidad y mezquino por sus ganas de sabotearla. Apoyó sus codos en las rodillas y dejo caer su cabeza entre sus manos. Pasó así unos minutos, frotándose la cara con gesto de desesperación. Entonces oyó un ruido, una pequeña explosión y algo ligero y caliente cayó sobre él. Lo que fuera no le hizo daño, ni siquiera lo asustó. Apartó las manos de la cara y sin levantar la cabeza trató de entender. La red. Las lucecitas azules habían caído sobre él sin apagarse. Le dio miedo moverse, y también llorar, ignoraba si podía electrocutarse con ellas.

Así que allí se quedó, encorvado, cubierto de lucecitas de Navidad, escondiendo la cabeza entre los brazos. Lo había atrapado.