17 September, 2009

Cuento Atrás

Queridos, La editorial Hijos del Hule está preparando una antología de relatos de los alumnos del Aula de Escritores. Parece ser que un par de relatos míos se han colado en el índice y eso, evidentemente, me hace mucha ilusión. La presentación será el día 6 de noviembre en la sala Àmbit Cultural del Corte Inglés de Portal del Angel de Barcelona. Estaís todos invitados. Además, si quereís conocer a los autores (con unas bios de lo más curiosas) y seguir la evolución del libro, os invito a visitar el blog de la antología: Cuentoatras.com, a uniros a nuestro grupo de Facebook y por supuesto a comprar un ejemplar del Cuento Atrás tan pronto como salga a la venta :)

15 September, 2009

-No me cuentes Ciencia Ficción –dijo el doctor

Yo, aunque me aburra, no voy al médico a pasar el rato, voy cada tres o cuatro años y cuando voy no voy por una gripe o una jaqueca. Hoy he ido al Oftalmólogo de la Seguridad Social al que me derivó mi medico de cabecera cuando le comenté que se me cegaba un ojo y no veía y descartamos que fueran legañas post—siesta veraniega. Algo ciertamente incómodo si tenemos en cuenta que mi otro ojo es tan vago como el resto de yo.

He llegado quince minutos antes de mi hora y me he sentado en una de esas salas de espera incómodas y tan ruidosas que me hacen recordar aquellos carteles pasados de moda con una sonriente enfermera pidiendo silencio por favor (no se si la desaparición de aquellos cartelitos no tendrá algo que ver con esos episodios tipo Pozuelo).

40 minutos después me han llamado. He entrado a una consulta oscura en la que me esperaba un doctor y una enfermera. El doctor, cerca de 60 años, larguirucho con una cara muy fina y unas recias patillas blancas ha levantado la vista (para mirar al infinito).

—veamos qué le pasa a esta ¿señora o señorita? —respondo, claro, puede ser importante para el diagnóstico.

—¿cuántos años tienes?

—37.

—y —señala el libro que llevo bajo el brazo— ¿estabas leyendo sin gafas? ¿con esa edad? —con cara de incredulidad.

—sí, bueno llevaba gafas pero…—iba a explicarle por que estaba allí pero me ha interrumpido brusca y maleducadamente.

—No me cuentes ciencia ficción —como si le hubiera dicho que veo marcianitos (que sí, que los veo, pero que ya se que eso no es malo). La enfermera ha bajado la mirada avergonzada con cara de “ya estamos otra vez”. A mi por una respuesta así a un cliente, por más plasta que fuera, me hubieran echado de cualquier trabajo de los que he tenido al momento. Incluso sin crisis de por medio. Pero él, como autoridad pública y funcionario se puede permitir mantener el tono que quiera—. Si lees sin gafas con esa edad lo que necesitas es optometría. No es ninguna patología. —con tono de “qué pareces imbécil tía”. —Y yo no gradúo, —muy digno él—, yo miro patologías y si lees sin gafas, es por que no hay ninguna. –con tono de “me estás haciendo perder el tiempo”. Me he sentido de lo más idiota por que seguramente tenía razón, pero sobretodo me he cabreado mucho por sus formas.

—Siento hacerle perder el tiempo y la verdad es que me alegro que usted a 2 metros de distancia me diga que no hay patología, créame, me voy muy contenta y sobretodo muy tranquila. Que yo no venía a buscar patología. –con una gran sonrisa en la cara —Eso si, el tono con el que me ha hablado no me parece correcto. Yo estoy aquí por que cuando le dije a mi médico de cabecera que se me nublaba la vista, me preguntó si me habían operado de estrabismo y como le dije que sí, me envió aquí para descartar patologías. Es más, me dijo que si me volvía a pasar antes de venir, fuera de urgencias a un hospital.

En ese momento con un ademán de lo más brusco ha agarrado la linternita y me ha mirado los dos ojos durante un segundito y con orgullo ha confirmado: —no hay patología, ahora vas al mostrador y pides hora para optometría.

Estamos de acuerdo en los médicos de la seguridad social tienen mucho trabajo, que a lo mejor yo no estaba en el sitio adecuado, que a lo mejor mi médico de cabecera me tenía que haber dicho que me tomara un gelocatil y me fuera a casa. Pero ¿era necesario que me tratara como si fuera imbécil desde el minuto uno? Si es Oftanmólogo y no Psiquiatra, ¿cómo se ha dado cuenta tan rápido de que yo era imbécil? He averiguado que ese señor es así con todo el mundo, y especialmente desagradable cuando el cliente no tiene patología. Claro, los dermatólogos también se cabrean cuando un paciente les enseña una peca y solo es una peca. Recuerdo a una amiga que estudiaba medicina y un día vino toda emocionada de sus prácticas y nos dijo “He visto una almorrana que no os podéis imaginar”. Y me sonó a Blade Runner

ACTUALIZADO 2 meses después, tras visita con el optometrista de la puerta de al lado:

"Lo que te pasa es migrañoso"

"¿y me pasa por no llevar las gafas? es que hace años que no me las pongo y tenía bastantes dioptrias, astigmatismo y hipermetropia pero sin gafas veo bien"

No es un problema de visión. El ojo izquerdo es vago, ya lo sabemos, pero en el izquierdo solo tienes un poco de hipermetropia. No necesitas gafas, no vale la pena, ya vendrás cuando tengas la vista cansada".

13 September, 2009

and nothing else matters

So close, no matter how far
Couldn't be much more from the heart
Forever trusting who we are
and nothing else matters


Never opened myself this way
Life is ours, we live it our way
All these words I don't just say
and nothing else matters


Trust I seek and I find in you
Every day for us something new
Open mind for a different view
and nothing else matters

 
never cared for what they do
never cared for what they know
but I know


So close, no matter how far
Couldn't be much more from the heart
Forever trusting who we are
and nothing else matters


never cared for what they do
never cared for what they know
but I know


Never opened myself this way
Life is ours, we live it our way
All these words I don't just say


Trust I seek and I find in you
Every day for us, something new
Open mind for a different view
and nothing else matters


never cared for what they say
never cared for games they play
never cared for what they do
never cared for what they know
and I know


So close, no matter how far
Couldn't be much more from the heart
Forever trusting who we are
No, nothing else matters

12 September, 2009

.

Una  bola de rabia, dolor y tristeza me recorre por dentro. Sube lentamente hasta mi garganta y golpea mi amígdala hasta que me hace llorar y la noto caer rodando hasta mi estómago. Cada vez es más grande y cada vez más pesada. Cada vez más lágrimas. Cada vez un golpe más fuerte.

Otra despedida antes de tiempo. Es la tercera de este año. Repentina. Injusta. Dolorosa. Hace unos días compartimos unos minutos de risas. Nada hacía pensar lo que se avecinaba. Nada hacía pensar que los dados estaban mal trucados y que la partida estaba perdida de antemano.

Lo recordaré por su eterna sonrisa. Eterna.